miércoles, 12 de mayo de 2021

Lectura como refugio

A veces considera uno la lectura como refugio, como un recodo de paz. Pero creo que en ese sentido debería servir de alto en el camino, un avituallamiento en donde descansar, sí, pero, sobre todo, un lugar para recabar fuerzas. Un catalizador. Porque el camino, los obstáculos y las injusticias no se detienen, no descansan ni se fatigan. 

Pero bien sé que exijo demasiado a la lectura. Quizás funcione mejor como refugio; esperemos que no como huida.