miércoles, 30 de septiembre de 2020

Las mascarillas

Al trabajar como sustituto, este curso he empezado en un cole nuevo y no conozco a nadie. Todos los días veo a las maestras con la mascarilla, desde que entran hasta que salen; me las imagino de ojos para abajo, pero me llevo una decepción cuando alguna de ellas se desenmascara por un instante. Nunca son como fantaseaba, jamás acierto, ni me acerco. Supongo que mi mente esboza una nariz, boca y pómulos en función de personas a quienes me recuerdan por el cabello y la mirada, o según mis prejuicios, pero después, a la hora de la verdad, nada. Son mujeres y hombres, chicos y chicas, que no guardan relación alguna con el rostro que mi magín había dibujado. Todas, entonces, son caras extrañas, y, aunque sea por un momento, mi organismo se rebela.

lunes, 21 de septiembre de 2020

Primer positivo en mi cole

Una semana después de abrir los colegios, en el centro en el que trabajo ha habido un caso positivo en un niño de la etapa infantil. El protocolo ha funcionado. Esta mañana lunes ha venido un equipo del ambulatorio a hacer las pruebas al resto de alumnos del grupo, a la maestra y a la monitora. No sé cómo se hará en otras escuelas, pero en esta los padres y madres han acompañado a sus hijos. Y no es para menos, porque son pequeños y la prueba es molesta, dolorosa para los críos. La mayoría lloraba al salir. Así que es buena idea que los progenitores acompañen a los hijos durante los tests, sobre todo, si son pequeños. 

Durante dos semanas ni alumnos ni maestra vendrán al cole. Ya no sé cómo seguirán las clases, pero utilizar ordenadores con niños tan pequeños durante toda la jornada lectiva -a no ser que sea por unos pocos minutos al día- lo considero poco educativo y menos saludable.

martes, 15 de septiembre de 2020

La madre de la ciencia

Descubrir vida más allá de la Tierra se convertirá sin duda en la noticia del año, de la década o del siglo. Claro que no será lo mismo dar con microorganismos en Marte, Venus o Europa, que descubrir señales de una civilización extraterrestre en un sistema solar vecino. Ni incluso será lo mismo encontrar vida microscópica análoga a la terrícola –con ADN, por ejemplo- que basada en compuestos inimaginables. En el primer caso, sospecharíamos de la panspermia, pero en el segundo ganaría muchos puntos que la vida se haya desarrollado de manera independiente en diferentes lugares del Cosmos.

El anuncio de que en Venus se ha hallado fosfina –un gas que en la Tierra solo lo producen seres vivos o en descomposición- abre las puertas a la posibilidad de que existan microorganismos en su atmósfera. Los descubridores avisan de que los resultados no son concluyentes, pero alertan de que por ahora han descartado otras posibles fuentes no biológicas (rayos, meteoros, vulcanismo, etc). Añaden también que las cantidades estudiadas superan de mucho –unas 10.000 veces- las que podrían deberse a orígenes ajenos a la vida.

Ya hay astrónomos que recelan del hallazgo. Quizás ni siquiera sea fosfina y, si lo fuera, existen otros orígenes más probables que no la vida. Incluso los mismos autores del hallazgo explican que el artículo es, en cierta manera, una llamada de auxilio a la comunidad científica porque se les agotan las ideas para explicar la presencia de fosfina en Venus eludiendo el factor biológico.

Leyendo algunas noticias da, precisamente, esa sensación: que los investigadores duden de sus conclusiones provisionales y sean conscientes del largo trecho que falta para afirmar con alto grado de certeza de dónde diantres proviene la fosfina. Hete aquí un  ejemplo del rigor, meticulosidad, y esfuerzo que requiere la ciencia para darse por satisfecha en sus resultados, y casi siempre además obteniendo conocimientos en cuarentena.

Así que paciencia, y mucha, si queremos saber si tenemos vecinos venusianos.


lunes, 14 de septiembre de 2020

Vuelta al cole

Trabajo de conserje en un colegio del Eixample de Barcelona. Solo se ha disminuido la ratio en cuatro cursos: P4, P5, primero y segundo. Para ello han mezclado P4 y P5 en tres grupos, y ciclo inicial, en otros tres. Disminuir el número de alumnos por curso improvisando es muy difícil, ya que las escuelas e institutos cuentan con los espacios de siempre y escaso personal más. Como ha indicado la Generalitat, todos los alumnos se desinfectan las manos a menudo.y se protegen con mascarilla, excepto los de Infantil. Los patios se dividen y se aprovecha espacio público –la calle de entrada al centro- para hacer las veces de recreo. Los alumnos entran a la escuela en tres turnos con diferencia de diez minutos entre ellos, y salen de igual modo. El colegio utiliza los tres accesos de que dispone. Para ser el primer día las entradas han sido bastante ordenadas, aunque con algo de batiburrillo a la salida.

En el futuro supongo que habrá cierre de aulas y de escuelas en Cataluña, porque es muy fácil que una persona se contagie. Pero quizás el hecho de que la mascarilla sea obligatoria para todos –aunque muchos no la lleven o se la coloquen mal- contribuya a frenar los contagios y, por tanto, a evitar el confinamiento generalizado de escuelas y negocios. Sin embargo, no hemos de ser ingenuos y bajar la guardia, la segunda ola arrancó hace tiempo y otros países han vuelto al confinamiento más estricto, como es el caso de Israel, que ha echado el cierre por tres semanas.