viernes, 27 de marzo de 2020

Harto del los ERTE

Décimo quinto día de confinamiento, medio mes en nuestro haber.

En todo el mundo se ha superado la barrera del medio millón de diagnosticados por coronavirus.

¿Cuánto aguantará Sánchez sin extremar las medidas de confinamiento?

La contaminación desciende a niveles nunca registrados (¡solo faltaba!).

Mi mujer ha salido esta mañana a comprar. Demasiada seriedad, mal ambiente en el supermercado. Si yo fuera cajera o reponedor no me haría pizca de gracia trabajar de cara al público y encima aguantar malos modos. Como decía en una entrada anterior, aparte de quedarnos en casa, estas semanas deberíamos dirigirnos con más tacto y amabilidad a todo el mundo, en especial, a tenderas, dependientas y cualquier otro servicio de cara al público. ¡Sonría, por favor!

Más de un millón y medio de españoles ya están en el paro por la suspensión temporal de empleo, por los conocidos ERTE. Pero también hay quienes están en paro porque los han despedido -de manera definitiva- aprovechando la confusión y usando el coronavirus como excusa (estos últimos los acaba de prohibir el gobierno).

La cifra de parados a finales del año pasado estaba en 3.191.000 personas. Supongo que a finales de marzo rondaremos o superaremos los cinco millones. Según el gobierno, el Inem puede asumir los expedientes temporales, cuyo gasto el primer mes calcula el ejecutivo que ascenderá a 5.000 millones de euros, pero que se incrementará en función de lo que dure el estado de alarma. El Inem dispone de 20.000 millones de euros y, si hace falta, el gobierno destinará más dinero a paliar la sangría.

Entiendo que muchas empresas presenten un ERTE, sobre todo, las pequeñas o medianas. Pero justo ahora que se exige a los ciudadanos arrimar el hombro –y que lo hacen aunque sea a gusto o a disgusto-, grandes compañías se acogen a las suspensiones temporales. Aquí podéis ver un listado, pero entre otras, Seat, El Corte Inglés, Cirsa, Indra, Burger King, H&M, Zara, FCB Barcelona, etc.

Y me pregunto, ¿no se podría obligar a grandes empresas a que no presenten un ERTE, en especial a aquellas que alardean de beneficios cada final de ejercicio, a aquellas que realmente pueden asumir los costes? ¿Es descabellado lo que pregunto? Más que nada porque aunque muchas empresas se amparen en los ERTE, habrá una mayoría que no lo haga, aun pudiéndolo hacer, porque prefiera pagar a sus empleados pese a que no puedan trabajar durante el estado de alarma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario