Hacía una semana que no iba al Bon Preu. Demasiado tiempo. Demasiada carga. Saldré de nuevo el martes, cada tres días.
Le pregunto a la cajera, protegida tras una mampara de plástico:
-¿Vendrán niños o no a partir del lunes?
-Pues no sé, porque como unos dicen una cosa y otros otra. Pero si fuera por mí, nada de nada. Aquí hay mucha gente, está todo cerrado y es un foco de microbios por mucho que desinfectemos, siempre entra y sale gente. Incluso algún cliente se me pone a toser aquí delante.
No sé si irán los niños, pero podrán hacerlo.
En mi casa, mi hija no quiere salir si no es obligatorio. Le digo que este domingo aún no, pero que de aquí a unos días si todo marcha bien, sí que saldrá. Ella sigue erre que erre que no, que si nadie la obliga, no. Mi mujer tercia:
-Pero no te creas que tiene miedo.
-¿Ah no? ¿Y entonces por qué?
Pues adivinad... ¿No? Porque le dijimos que cada vez que saliera se tendría que duchar. Y prefiere quedarse en casa a tener que ducharse.
Al final, ni el Gobierno de España ni el Govern de la Generalitat esperarán unos días más para comprobar cómo influye en la curva de la epidemia el levantamiento del confinamiento total de hace 14 días. Deseo que la semana que viene no aumenten los contagios, pero si lo hacen espero que los gobiernos hagan marcha atrás y recuperen medidas.
A dejar salir a los niños lo llaman respiro, pero no es más que otra fase de desconfinamiento.
Cuadragésimo primer día de confinamiento.
-¿Vendrán niños o no a partir del lunes?
-Pues no sé, porque como unos dicen una cosa y otros otra. Pero si fuera por mí, nada de nada. Aquí hay mucha gente, está todo cerrado y es un foco de microbios por mucho que desinfectemos, siempre entra y sale gente. Incluso algún cliente se me pone a toser aquí delante.
No sé si irán los niños, pero podrán hacerlo.
En mi casa, mi hija no quiere salir si no es obligatorio. Le digo que este domingo aún no, pero que de aquí a unos días si todo marcha bien, sí que saldrá. Ella sigue erre que erre que no, que si nadie la obliga, no. Mi mujer tercia:
-Pero no te creas que tiene miedo.
-¿Ah no? ¿Y entonces por qué?
Pues adivinad... ¿No? Porque le dijimos que cada vez que saliera se tendría que duchar. Y prefiere quedarse en casa a tener que ducharse.
Al final, ni el Gobierno de España ni el Govern de la Generalitat esperarán unos días más para comprobar cómo influye en la curva de la epidemia el levantamiento del confinamiento total de hace 14 días. Deseo que la semana que viene no aumenten los contagios, pero si lo hacen espero que los gobiernos hagan marcha atrás y recuperen medidas.
A dejar salir a los niños lo llaman respiro, pero no es más que otra fase de desconfinamiento.
Cuadragésimo primer día de confinamiento.
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