Así me he sentido este mediodía después de haber cocinado con éxito un perol de gachas. Es un plato típico de la comarca valenciana del Rincón de Ademuz. Normalmente, se comen cuando se reúne la familia, a modo de celebración, y nunca las había hecho yo solo. Siempre había dependido de otros chefs, mi madre, mi tía o mi primo, por norma general.
Las gachas del Rincón son diferentes a las andaluzas y a las manchegas; si queréis conocer su aspecto aquí las podéis ver.
El plato se acompaña de carne, bacalao, pimientos, tomate en salsa y alioli. La vianda en sí, las gachas, contiene harina, agua, sal y un poco de colorante. La olla ha de hervir a razón de un kilo de harina por litro y medio de agua durante una hora. Al final, se han de remover las gachas con un palo largo hasta que adquieren la solidez de una masa compacta y amarillenta; hay quien convierte ese instante postrero en una epifanía, al lograr levantar en vertical las gachas con el palo como si se tratara de una enorme y pesada coliflor, yo no he llegado a eso.
El gobierno de España ha alargado el estado de alarma hasta el día 26. Este viernes leí una información de una consultoría estadounidense según el cual el pico de la epidemia en España llegaría a finales de abril y el fin del confinamiento entre, como mínimo, la primera semana de junio y, como máximo, la tercera de julio. Pienso que este estudio está equivocado. No creo que arribemos a un pico nítido y diáfano, creo, más bien, que estaremos en plan meseta durante unos cuantos días, quizás hasta después de Semana Santa. De hecho, ya llevamos siete u ocho días con las muertes rondando, incluso superando, las ochocientas, ¡las ochocientas!, al día. Espero que nos quedemos en meseta y que decline cuanto antes.
Vigésimo tercer día de confinamiento.
El plato se acompaña de carne, bacalao, pimientos, tomate en salsa y alioli. La vianda en sí, las gachas, contiene harina, agua, sal y un poco de colorante. La olla ha de hervir a razón de un kilo de harina por litro y medio de agua durante una hora. Al final, se han de remover las gachas con un palo largo hasta que adquieren la solidez de una masa compacta y amarillenta; hay quien convierte ese instante postrero en una epifanía, al lograr levantar en vertical las gachas con el palo como si se tratara de una enorme y pesada coliflor, yo no he llegado a eso.
El gobierno de España ha alargado el estado de alarma hasta el día 26. Este viernes leí una información de una consultoría estadounidense según el cual el pico de la epidemia en España llegaría a finales de abril y el fin del confinamiento entre, como mínimo, la primera semana de junio y, como máximo, la tercera de julio. Pienso que este estudio está equivocado. No creo que arribemos a un pico nítido y diáfano, creo, más bien, que estaremos en plan meseta durante unos cuantos días, quizás hasta después de Semana Santa. De hecho, ya llevamos siete u ocho días con las muertes rondando, incluso superando, las ochocientas, ¡las ochocientas!, al día. Espero que nos quedemos en meseta y que decline cuanto antes.
Vigésimo tercer día de confinamiento.
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